Lo que digo

arroyoculebro

Lo que digo,
maldito dios que te interpones,
es que no necesito tocarte
para creer en la carne,
para saber que guardas
en el aroma de tu piel tostada
un ardiente desafío contra el que no vale lucha.
dios o diosa,
o deseo;
¿por qué permites
que siga siendo yo?
ven a arrancarme la esencia a tiras
y a coronarme con rosarios de labios.
De cualquier manera me acabarás devorando
como un inmenso saturno con ojos de ninfa.
y yo te dejaré que lo hagas
porque te he vendido mi vida
con el primer aliento,
deseando que la cobres lentamente
y ser capaz de saborear mi propia muerte.
Porque días menos aciagos que estos
han quedado indefinidos a mis pies,
tragados por aquella niebla perseguidora
que nunca ha tropezado
con el rubor de una mejilla
ni lo entendería.

Texto y dibujo: Adán Cuesta

Acerca de Adán Cuesta

Manchego y caballero andante por los humeantes páramos del Imperio en busca de vida inteligente. Huyendo. Exprimo a las palabras mientras afuera crecen las ruinas, intentando que enuncien el rostro de nuestra decadencia, intentando que enuncien una verdad que no se puede conocer de otro modo. Libertario y Antiautoritario. Porque aquel que no es capaz de oir la música siempre piensa que los que bailan están locos
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