Podéis ir en paz

melettea.adán

 

 

“Cuando mis parpados enhebran el amanecer de un nuevo día mis manos aún te persiguen en un mundo del que no procedo. Habito placeres cubiertos de ceniza y de tristeza, y trato de desempolvar los sueños que percuten mi sien igual que gritos ahogados. Afinan el oído los insulsos lugares, la asfaltada intrascendencia por donde pasean los esclavos; no seré yo quien venga a quitaros vuestra belleza de soledades. Respiradme. Esnifad toda mi miseria y mi lujuria, el florido portento del abandono que me disteis de beber. Tragad y en vuestros ojos se hará el milagro, y en vuestras mentes. Entonces yo estaré observando las nauseas de vuestra redención y muerte, con una dulce voz de alimaña os pronunciaré y dirán estas manos que me sujetan el pecho: os perdono, podéis ir en paz.”

Dibujo y texto: Adán Cuesta

Acerca de Adán Cuesta

Manchego y caballero andante por los humeantes páramos del Imperio en busca de vida inteligente. Huyendo. Exprimo a las palabras mientras afuera crecen las ruinas, intentando que enuncien el rostro de nuestra decadencia, intentando que enuncien una verdad que no se puede conocer de otro modo. Libertario y Antiautoritario. Porque aquel que no es capaz de oir la música siempre piensa que los que bailan están locos
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