Tú lloraste con Terminator 2 y yo me descojoné.

Creo que no miento si digo que fue el verano en que despidieron a mi mujer de la OTAN y enseguida nos dio a los dos por hacernos de izquierdas otra vez cuando ocurrió esta anécdota que te cuento.

Sea como sea, el caso es que hace ya años, una noche después de una cena pactada, velas y facturón, y otra vez a dos velas, mi exmujer y yo fuimos al Bukowski con la cosa de evitar el coche a las doce de la noche. Porque, para un día que sales, suena casi a gatillazo si no te animas y el matrimonio se pone, te pones, en plan fiestero a socializar en bares de los que comienzas a desacostumbrar por instinto o por la próstata o por los niños. “Venga, que entramos”. “Una y nos vamos” (jo, jo. Hasta que te saquen…).
Así nos pilló, muy cansados y cariñosos, o hartos de cine barato, no sé bien, cuando el Bukowski todavía lo regentaba Carlos Salem una semana después de hacerse célebre en ciernes y por derecho. Argentino o de Malasaña, de quien decían que sabía escribir muy bien y con mucho genio, avant la lettre.
Yo tuve noticia de Salem cuando un programa de libros lo presentó al gran público desde la tele hará ya diez o veinte años, exactamente, y bueno, porque me lo dijo mi mujer, hoy por suerte para ella ya muy ex, soltera y rubia otra vez, y con esa la gracia que tenía la jodía. En fin, que nos dejamos caer por el bar de poetas con un par de vinos de más los dos, ella y yo, cariñosos. Y mi mujer, con esa gracia que digo que tiene para la cosa de socializar que te da la APA para los bares y el señorío de señora lectora de mediodía, empezó muy ella presentándonos como posibles adeptos: “Hola, Carlos: Que te hemos visto en la tele y nos has gustado mucho −le dice−, pero no te hemos leído todavía. ¡Lo mismo tu libro es una puta mierda! –le suelta con la chispa del vinito−, pero ya sabes, la tele viste mucho y te hemos comprado porque hay que ver además qué labia tienes, cabrón”. Camino de ida.
Yo cada vez que me acuerdo de esta anécdota de mi mujer me da por llamarla “exmujer” cuando no está ella delante.

¿El tipo? La mar de humano, gracioso, empático a pesar de nosotros, a pesar de la conversación con mi señora, filóloga y tocacojones. “Dos copas aquí para mis futuros lectores”. Ea. Y con agradabilísima conversación.

Sin embargo yo incrédulo, la primera novela de Carlos Salem, un señor ya casi mayor para destroyer, era asombrosamente buena y eso yo ya no lo supe hasta después de no volverle a ver nunca, pues aún no la habíamos leído, como digo, y allí y esa noche nos despedimos de él y de mi señora.

Carlos Salem, a pesar de la amabilidad casi indebida a mi extercera, me parece el mejor escritor de novela negra cachonda que se ha escrito en castellano, si no es el único.

Tú juntas −pon por decir− a Ionesco en la Cantante con los Amigos de Eddie Collye de Higgins, te digo y no miento, y ni juntos créeme que estos dos alcanzan la gracia ni la potencia narrativa de este increíblemente raro y excelente novelista negro absurdo y humorista de los buenos.

Yo lloré con Terminator 2, Un Jamón calibre 45, Pero sigo siendo el Rey, Cracovia sin ti, digo por decir lo que conozco o, por supuesto, Camino de Ida…

Si tú no has leído todavía estas cuantas sin prisa y corriendo es que no tienes corazón ni gusto por las sobremesas, ni ganas de descojonarte a huevo suelto, o partirte de risa, créeme, a chochete meón. No esperes Academia pero, gracias a esto, yo de mayor quiero ser Carlos Salem a la pluma.

Acerca de A Cuenca

Todólogo en muy mal sentido, y de casta diletante populista, disfruta un café casi tanto como contrariar sin noticia a quien tercie coincidir al otro extremo de su café. Fuentes autorizadas aseguran haberlo visto en iguales disputas ociosas mucho después de que la víctima criatura hubiera abandonado ese otro extremo del café con mucha prisa porque había quedao. Entre su extenso currículo intelectual permítasenos destacar con mención especial el prestigioso diploma que acredita su segundo puesto, obtenido echando leches, en el concurso de ripios para matemáticos de la Escuela Parvularia a Distancia de Taifuk (e-PeDeTe).
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