Vuelve a mandar postales

Una pausa en una playa desierta es el paisaje bajo el que hoy camina Melettea gracias a Postales, el primer cortometraje de Nadia de Santiago como productora. Un amor de verano al que se le acerca el otoño. Hemos tenido la suerte de poder admirar de cerca el cariño y la pasión que rebosa este proyecto, décimo cortometraje de La breve historia. Pablo Santidrián, guionista y director junto a Inés Pintor, nos trae los detalles que se esconden detrás del azul de esta postal.

 

¿Cómo nace La Breve Historia?

De la necesidad de contar algo. Queríamos compartir historias y recuerdos que teníamos guardados en garabatos en algún cuaderno. Un día nos decidimos a hacer algo con todos ellos, cogimos una cámara y no lo pensamos mucho. Así nació nuestra primera historia, Cada punto un pensamiento , en el que le pusimos imagen a un poema escrito por Inés.

 

¿Cuál es el objetivo de “Postales”?

Por un lado, con Postales queremos contar una historia nuestra, darle un final o cambiar el final que tuvo. Pero más importante que eso, lo que queremos es que cada persona que lo vea sienta algo, recuerde una historia que no pudo ser o le entren ganas de vivir una nueva. Si alguien vuelve a mandar postales después de ver el corto o vuelve a creer en los amores de verano, nosotros estamos felices.

 

¿Podrías contarnos alguna anécdota del rodaje?

Rodábamos y dormíamos en una casa de principios de siglo en la costa de Lugo. La última noche de rodaje nos quedamos sin luz. Además, la escena que teníamos que rodar era un baile con decenas de bombillas de feria. Afortunadamente, nos dejaron un poco de luz la casa de al lado, que estaba celebrando una boda y pudimos terminar todos los planos. Eso sí, esa noche, todo el equipo cenó y durmió a oscuras, lo que fue en parte gracioso y en parte inolvidable.

 

¿Nos ha robado la tecnología el romanticismo?

No sabemos si nos lo ha robado pero desde luego lo ha cambiado mucho. Creemos que los momentos de mayor amor eran curiosamente los que estábamos solos, esperando a que volviese alguien, escribiéndole o pensando lo que pasaría cuando nos reencontrásemos. Y esos recuerdos de lo que nunca llegaba a pasar eran el romanticismo en estado puro. Ahora, es todo inmediato, tiene que ser todo ya y quizás hemos perdido ese saber esperar. Como dice el protagonista de Postales: “a veces, está bien echar de menos”.

 

¿Cómo os han ayudado las redes sociales a acercar el corto al público?

Cada corto de La breve historia ha estado online desde el momento que se terminaba. Con Postales, el circuito de festivales del corto nos impide compartirlo online. Por eso, hemos buscado otras fórmulas para ofrecer contenidos dentro del mundo del cortometraje a los seguidores del proyecto en redes sociales.

 

¿Son las redes sociales las nuevas postales?

Las redes sociales son una forma de hacerle saber a alguien que piensas en él, como las postales. También puedes usarlas como una máquina del tiempo de tus recuerdos, para no olvidarte de un lugar, una persona o un momento. Pero… es diferente, es como comparar la fotografía analógica y la digital o un email con una carta. Deberían convivir las dos formas de comunicarnos. Cada una tiene su encanto.

 

¿Qué hace un copywritter de profesión detrás de este proyecto?

P: Los dos mundos tienen mucho en común. Se basan en contar un mensaje usando una experiencia que el receptor tiene de antemano. En publicidad se usan palabras como insight y, mientras, en La breve historia siempre hablamos de sentimientos, tratando que cada persona haga suya la historia que le contamos al recordar su propia historia. Al final, en los dos mundos intento que quién me lee o me ve sienta algo.

 

¿Cuesta ganarse la vida haciendo lo que realmente nos gusta?

Cuesta ganarse la vida, a secas. Si además quieres que sea tu pasión… más todavía. Creemos que es una cuestión de perseverancia, de no parar hasta llegar a una meta y después de esa no pararse ni un momento, ir a por la siguiente.

 

¿Qué obstáculos os encontráis en las industrias culturales para seguir creciendo?

Nos falta apoyo a proyectos jóvenes como el nuestro. Siempre necesitas un nombre que avale el proyecto o mucho dinero para hacerlo por tu cuenta. Al final, entras en una dinámica en la que te alejas de lo que realmente tienes que hacer: contar una historia que llevas tiempo queriendo contar.

 

¿Qué imagen acompaña vuestra postal?

Nuestra postal perfecta llevaría algo de mar y mucho de azul. Pero curiosamente no sería de un sitio en el que ya hayamos estado, sería de un lugar al que nunca hemos llegado a ir.

 

Si queréis conocer más sobre este proyecto podéis visitar su página web http://www.labrevehistoria.com y seguir sus huellas en Facebook, Instagram y Twitter.

 

Acerca de Lucía Barba

Madrileña inquieta. Curiosa por naturaleza y optimista por definición. Apasionada de la vida y de todas las cosas que le ponen los pelos de punta. Hablando por los codos la escucharás unos gramos de “sabes” y un kilo de “porqués”. Fan de las personas y las marcas. Eligió la publicidad como el viaje que le permitiría estudiar a las personas. Le encanta agitar las cosas, darles la vuelta, cambiarlas, descomponerlas y volverlas a componer. De ahí Melettea, un baúl abierto y volátil con destino la inspiración, donde poder volcar su curiosidad y agitar más de un pensamiento.
Enlace para bookmark : Enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Límite de tiempo se agote. Por favor, recargar el CAPTCHA por favor.