Sara Cantos: «Remover conciencias, que no fuera simplemente otro titular más»

Más de 10.000 migrantes  han muerto en el Mediterráneo desde 2014 mientras la mayoría de los medios encuentran, cada día, nuevas excusas para dejarles al final de la cola. Hoy será Trump, el Brexit o el meme de moda y mañana habrá otra cosa o la misma que ellos decidirán por nosotros que es más importante. A veces, nos dan descargas de conciencia y moralidad cuando vemos cosas como Astral pero cuando acaba, ¿qué pasa? En Melettea hemos podido reflexionar sobre esto con la periodista gaditana Sara Cantos, coordinadora, junto con José Luis Sánchez Hachero, también periodista y gaditano, de la acción realizada este verano, en la que convirtieron por un día las playas de Cádiz en las costas de Libia, y sobre la exposición que han realizado tras viajar a Lesbos y Chíos, “Entre fronteras. El drama de los refugiados”.

 

¿Qué fueron primero, las ganas de viajar o las ganas de documentar?, ¿qué motivación os acompañaba?
Las ganas de viajar están siempre, antes, durante y después de cada viaje, y están estrechamente unidas a las ganas de observar-sentir-aprender-contar, es decir, documentar. La motivación era –casi siempre es- esa, estar en el sitio, ver lo que pasa, sentirlo, intentar entenderlo y luego contarlo.

¿Cómo es la reacción de los refugiados cuando son conscientes de que están siendo grabados y fotografiados en momentos tan delicados?
En el 99% de los casos muy buena y eso es digno de valorar. Están huyendo de un infierno (guerra, inseguridad, persecución o pobreza) que es el drama de sus vidas y coincides con ellos en un momento de su viaje en busca de un país seguro que depende de donde procedan pueden haberlo empezado hace meses, se han sometido a los imperativos de los traficantes de personas que hacen negocio a costa de ellos, llegan exhaustos, sin nada más que miedo e incertidumbre y, con todo, siempre tienen un gesto amable y un rato para contarte su historia.

Refugiados Melettea

Fotografía: José Luis S.Hachero

Removiendo conciencias: Llegada de balsa en Mitilyne (Lesbos). Fotografía: Sara Cantos

Llegada de balsa en Mitilyne (Lesbos). Fotografía: Sara Cantos

¿Qué importancia tiene el smartphone en la vida de los refugiados?
Mucha. El smartphone es lo primero que sacan cuando se bajan de las pateras en las que cruzan el Mediterráneo. Es su único medio para avisar a la familia o a los amigos que han dejado en su país de que han llegado a Europa y están a salvo. Eso también anima a que otros compatriotas lo intenten y las mafias hagan caja a costa de sus vidas. Lo triste es que cuando llegan, por ejemplo a Lesbos, y tranquilizan a sus familias con una llamada de móvil, creen que en ese momento empiezan una vida digna y segura, y lo que no saben son todos los obstáculos que tienen que superar aún.

En la última semana en las costas de Libia e Italia han rescatado a más de 10.000 personas y al menos 50 han fallecido intentando cruzar el Mediterráneo. ¿Cuál era vuestro objetivo cuando recreasteis en las playas de Cádiz el drama de las costas de Libia?
Remover conciencias, que no fuera simplemente “otro titular más”. Que la gente tomara un poco de conciencia y empatizara más con las personas que cada día mueren o se juegan la vida buscando un futuro para sus familias. Tendemos a resumir muchos temas en números y estadísticas pero detrás de cada número hay una historia. Si la sociedad pierde (o no tiene) esa perspectiva, cada vez habrá más distancia y una brecha mayor entre nuestro mundo y ‘el resto’. Seguramente ninguno hubiéramos reaccionado con la misma impasividad ante la noticia de “aparecen 140 cadáveres frente a la costa de Libia” si esos muertos fueran de piel blanca, vistieran con tacones, corbata o chaqueta y llevaran la camiseta del Cádiz FC.

Costa Cádiz

Recreación en la costa de Cádiz del drama de las costas de Libia

¿Se acaba la concienciación cuando volvemos a nuestra rutina diaria?
Sólo puedo hablar por mí y la respuesta es no. Lo que sucede es que el margen de acción que tienes para intentar cambiar las cosas como individuo particular es muy reducido pero dentro de ese pequeño ámbito, intento hacer algunas cosas. La exposición que hemos hecho mi colega José Luis S. Hachero y yo, ‘Entre fronteras’, es una de ellas.

¿Cómo se conciencia a una sociedad que mira hacia su lado?
Eso se trabaja como la educación: en casa, en el trabajo, en la calle, en las conversaciones, en las lecturas, en el intercambio de opiniones. Quizás haya que hacerle esa pregunta a los representantes políticos –a todos sin excepción- ya que son los depositarios de la voluntad de los ciudadanos y los que tienen la capacidad y la competencia para cambiar las cosas. ¿Qué están haciendo (todos) nuestros políticos para concienciar a la sociedad?

Refugiados Melettea

De los últimos refugiados en cruzar de Grecia a Macedonia por Idomeni. Fotografía: Sara Cantos

Cada vez es más común ver exposiciones que combinan fotografía con material audiovisual, ¿es más potente lo que se mueve y escuchamos?
Que vivimos en la época de lo audiovisual está más que claro. Ahora bien, depende de cada trabajo. Hay veces que una foto dice tanto que sobran las palabras y el movimiento. En otras ocasiones, un texto por sí sólo te trasmite más que otra cosa y, a veces, una secuencia de vídeo te impacta sobremanera.
Nosotros la exposición la completamos con un vídeo grabado en el terreno. No hay diálogos, sólo sonido ambiente, música e imágenes.

El domingo 2 de Octubre, se celebró en Hungría el referéndum sobre las cuotas migratorias impuestas por la UE. La pregunta lanzada era la siguiente: ¿Quiere que la UE, sin la aprobación de la Asamblea Nacional, imponga el asentamiento obligatorio de ciudadanos no húngaros en Hungría? A lo que, con una participación del 43,35% el 98,33% votó: no. Hace un par de semanas pude visitar Budapest y tuve la oportunidad de preguntarle sobre este tema a un guía turístico del freetour que me encontraba realizando. De puntillas me dijo que era un tema complicado y que la percepción sobre los refugiados era muy diferente a la que podíamos tener nosotros en España puesto que ellos no tenían el bagaje de emigración que teníamos nosotros. En tu opinión, ¿esto puede ser una causa de los resultados?
En esa consulta votó ‘no’ el 98% del 43,5% del censo (y por no llegar al 50% se consideró nula), es decir, votó 3,3 millones de húngaros de un total de 8,3 millones con derecho a voto. Millones de húngaros no participaron, no sé si haciendo caso a la izquierda del país, que pidió a los ciudadanos que no fueran a votar. Uno de los elementos de la campaña que hizo el gobierno húngaro a favor del ‘no’ fue utilizar el miedo y vincular a los refugiados con el islamismo radical y la delincuencia.
Lo que te comentaba el guía turístico es la postura que, precisamente, defiende el gobierno húngaro, que la sociedad húngara no está lista para afrontar la inmigración masiva y eso es una realidad política que todo gobierno democrático debe respetar. (Lo dice la propia web de la embajada de Hungría en España). Entiendo que se encontraron con una oleada de 160.000 personas en su país, pero lo que no se tiene en cuenta quizás es que son personas que huyen de una muerte probable y que Hungría es país de paso de los refugiados, no de destino.

Francisco Veiga en una entrevista para JotDown comenta que el periodista, al final, siempre termina escribiendo lo que supone que la gente quiere leer. ¿En qué está fallando el periodismo?
En mi opinión, en la relación de fuerzas. El periodismo tiene poco peso en la empresa periodística. Es secundario y está condicionado por la publicidad y los intereses de muy diverso tipo. Si a esto le sumas la cantidad de periodistas que la crisis dejó en el paro, el cierre de medios, la precariedad laboral, los sueldos muy bajos y la transformación de las rutinas al entorno digital (de lo que algunos medios han hecho una fortaleza y otros una debilidad) el resultado es un periodismo un poco de cartón piedra que obedece más a los likes o al tráfico en internet que a otra cosa. Con todo, soy positiva y hay proyectos periodísticos interesantísimos y brillantes en su forma y fondo como ‘5W’.

A nivel personal, ¿qué aprendizajes os lleváis de la experiencia?
El mismo o parecido al que que nos llevamos de otros sitios donde existe este u otros dramas humanos. Aprendes a ponerte en la piel del otro y a hacer de eso tu uniforme.

¿Podremos ver la exposición en Madrid?
Ni idea, ojalá. Lo hicimos por concienciar, con mucha humildad y pocas pretensiones, sin mirar más allá del primer paso que era inaugurar en la ciudad de Cádiz. De momento está itinerando por la provincia pero si alguna institución u organización quiere exhibirla en Madrid y otra ciudad, nosotros encantados.

 

Fotografía cabecera: Sara Cantos. Descripción: refugiados y voluntarios musulmanes rezan al llegar a la orilla en Lesbos.

Acerca de Lucía Barba

Madrileña inquieta. Curiosa por naturaleza y optimista por definición. Apasionada de la vida y de todas las cosas que le ponen los pelos de punta. Hablando por los codos la escucharás unos gramos de “sabes” y un kilo de “porqués”. Fan de las personas y las marcas. Eligió la publicidad como el viaje que le permitiría estudiar a las personas. Le encanta agitar las cosas, darles la vuelta, cambiarlas, descomponerlas y volverlas a componer. De ahí Melettea, un baúl abierto y volátil con destino la inspiración, donde poder volcar su curiosidad y agitar más de un pensamiento.
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